(*) Consejos de lxs antifascistas pasadxs y presentes a lxs del futuro (Parte I)

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Por Mark Bray


Les pedí a muchas de mis fuentes y a las personas a las que entrevisté para preparar el libro (*) que me dieran algún consejo, en base a sus experiencias, para quienes llegan por primera vez al antifascismo. A continuación, hay una selección de sus respuestas. Se reproducen sin comentario alguno, en un intento de aportar algo así como unas fuentes de primera mano seleccionadas para quienes empiezan a organizarse ahora en contra de la extrema derecha. Algunos de estos consejos se contradicen con otros. Esto es un reflejo de la diversidad de opiniones que hay dentro del movimiento. Se trata de una recopilación de consideraciones generales. No es una guía del usuario detallada, pieza a pieza.Tras unos comentarios iniciales, el resto de la sección está dividida en estrategias organizativas, inteligencia, seguridad, táctica y dinámicas internas.

«Ponte en contacto con otros grupos o militantes antifascistas que respetes de alguna ciudad cercana,o de tu país o de cualquier parte y ¡pregúntales cómo lo hicieron!».

Antifascista Internacional

«No copies lo que hacen otras personas […]. No hay ningún modelo […].Debes trabajar con las circunstancias de partida que tienes. Y no pierdas de vista aquello por lo que luchamos».

Ole, Dinamarca

«Atrévete a cometer errores, pero recuerda que cometer errores ha llevado a gente a la cárcel, ha causado heridos y muertos».

Murray, Baltimore

«Lo más importante del antifascismo es implicarse».

K. Bullstreet, RU

Estrategias organizativas

«Lo más importante es no enfrentarse nunca (a los fascistas) solo […].Reúne al menos a un pequeño grupo de confianza».

Murray, Baltimore

«Si están solos no son más que una pandilla»

Niccolò Garufi, Italia

«No te aísles».

Dolores C., Suecia

«Es muy eficaz construir un colectivo a partir de un grupo de amigos y luego invitar a unirse a más gente».

K, Polonia

«No sigas añadiendo gente al grupo porque sí, forma un núcleo».

Iggy, Atlanta

«Lo más importante es fomentar la solidaridad entre grupos».

Eliana Kanaveli, Grecia

«Tienes que adaptar tu estrategia a los grupos a los que te enfrentas y,hasta cierto punto, al sitio en el que desarrollas la actividad»

Dag, Noruega

«Algo que no debes olvidar nunca en la lucha antifascista es que pararelacionarte con la clase obrera y conseguir su apoyo hay que hacer unmontón de trabajo previo. Tus vecinos no te van a apoyar si vas corriendo por ahí gritando: “¡Mata nazis!”»

Karpa, España

«Siempre he pensado que la guerra contra el fascismo es total. Pero no en un sentido militar. Hay que estar dispuesto a atacar y defenderse. Hay que estar preparado. Pero sobre todo es una lucha cultural, porque el fascismo se extiende entre la clase obrera. Tenemos que estar presentes en ella, en el movimiento estudiantil, en las organizaciones obreras en la comunidad y construir redes de solidaridad».

Niccolò Garufi, Italia

«Hace falta una organización más amplia que involucre a personas que no sean militantes ni revolucionarias para aislar y enfrentarse al fascismo.Pero si hay un grupo de nazis activo en tu ciudad, desde luego que hace falta organizar un colectivo más dispuesto al enfrentamiento para proteger a la gente»

Dag, Noruega

«Tómate en serio todos los aspectos de la organización […]. Crea un espacio democrático en el que la gente se pueda involucrar por primera vez[…]. Construye una cultura de solidaridad y respeto».

Kieran, Mineápolis

«A veces hace falta un colectivo cohesionado que actúe durante años. Aveces solo se necesita un grupo pequeño de militantes para una acción concreta. En ocasiones hay que funcionar de forma clandestina y anónima,sobre todo en ciudades pequeñas en las que el odio a las minorías es generalizado, en la escuela, en las calles, en el ayuntamiento. Otras veces se puede actuar abiertamente y defender a los grupos oprimidos sin ocultarse»

K, Polonia

«Un grupo debe tener una idea clara de lo que pretende conseguir. Por ejemplo, aumentar la sensibilidad de una comunidad ante la discriminación, dar visibilidad a un cierto tema en los medios de comunicación o sacar a la luz pública las identidades de los miembros de alguna pandilla de neonazis».

K, Polonia

«Todas las personas que son objetivo de los nazis deberían tener una forma de participar, aunque no sea necesariamente en todas las acciones».

Kristin, Toronto

«Aconsejamos con vehemencia que los grupos antifascistas no se organicen siguiendo el modelo abierto y público de la mayor parte del activismo contemporáneo, por el riesgo de infiltración. Si alguna situación de emergencia requiere una reunión pública y un modelo de organización de masas tradicional, como, por ejemplo, para hacer frente a un acto fascista,esta debe mantenerse separada de la estructura a largo plazo del grupo».

It’s Going Down

«Una opción más extrema es funcionar como un grupo, pero no adoptar nombre alguno, ni decir a los otros activistas lo que estáis haciendo. Una vez que tengáis un nombre, los fascistas van a intentar saber “quién está en el grupo”. No tener una existencia pública hace que las acciones sean todavía más anónimas».

It’s Going Dow

(*) Extracto del libro Antifa: el manual Antifascista, de Mark Bray.


Mark Bray es historiador de derechos humanos, terrorismo y radicalismo político en la Europa moderna. Fue uno de los organizadores del movimiento Occupy Wall Street. Actualmente está terminando su manuscrito «The Anarchist Inquisition: Terrorism and the Ethics of Modernity in Spain, 1893-1909», en el que explora el surgimiento de las campañas pioneras de derechos humanos en Europa y Estados Unidos en respuesta a la brutal represión contra la disidencia por parte del Estado español, a raíz de los bombardeos y asesinatos anarquistas. En el Gender Research Institute de Dartmouth comenzará a trabajar en su próximo proyecto, que explora las culturas de violencia y resistencia callejera que emergen en los movimientos sociales de la Europa occidental de posguerra y su impacto en las concepciones de la masculinidad izquierdista, en el contexto del surgimiento de concepciones competitivas del feminismo. Bray es también autor de «Translating Anarchy: The Anarchism of Occupy Wall Street» y coeditor de «Anarchist Education and the Modern School: A Francisco Ferrer Reader». Su trabajo ha aparecido en medios muy diversos, como The Washington Post, Foreign Policy, Critical Quarterly, ROAR Magazine, así como en numerosos volúmenes editados. Actualmente es profesor en el Dartmouth College.

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