Opini贸n: Atacama no es un territorio seguro para las mujeres

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La incompetencia de las autoridades, m谩s la cultura machista y el centralismo del pa铆s hacen que la vida de las mujeres en el norte de Chile sea especialmente compleja.

Por Andrea Rojas / Red Feminista Cha帽aral (*)

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Es particularmente dif铆cil ser mujer, y a eso podemos sumarle un sinf铆n de caracter铆sticas y contextos. Es dif铆cil ser mujer y afrodescendiente, mujer mapuche, mujer pobre, mujer lesbiana, mujer en Siria, mujer adulta mayor y un muy largo etc茅tera. Pero quiero relatar de una dificultad que nos ha costado visibilizar; ser mujer atacame帽a.

Atacama, tercera regi贸n de Chile, varios kil贸metros al norte del centralismo con el que se cubren las noticias y reportajes. Zona de proyectos extractivistas que nos han llenado de zonas de sacrificio ambientales. Regi贸n azotada por al menos dos aluviones en los 煤ltimos cinco a帽os, de los cuales lentamente nos hemos sabido levantar. Pero bajo todo esto que podemos decir de esta parte de Chile, hay una realidad de la cual pocos hablan: en Atacama desaparecen las mujeres.

En el a帽o 2019, Hugo Past茅n asesin贸 a Susy Montalb谩n, una mujer trans de la ciudad de Copiap贸. Al ser detenido, confes贸 el secuestro de Marina Cabrera y Catalina 脕lvarez. Sin embargo, estas desapariciones comenzaron un a帽o antes cuando en octubre del 2018, la joven Tanya Aciares fue vista por 煤ltima vez. Luego, en febrero del 2019, es Marina Cabrera, mujer boliviana, quien desaparece luego de ir a dejar a su hijo al jard铆n. No se supo de ella hasta que una ge贸loga dio con su cuerpo calcinado, cuando estudiaba unos piques mineros. M谩s adelante, en junio de ese a帽o, desaparece Catalina 脕lvarez, una estudiante con 16 a帽os, quien tambi茅n fue v铆ctima del mismo Hugo Past茅n en Paipote. Aunque el feminicida fue detenido, las desapariciones continuaron.

Hacia noviembre de 2020 y aun con todas las medidas restrictivas (como el toque de queda y barreras sanitarias) del gobierno del asesino Sebasti谩n Pi帽era, desapareci贸 Thiare Elgueda, joven de 19 a帽os, quien se trasladaba desde la ciudad de Copiap贸, rumbo a Caldera a dejar un televisor. Hasta la fecha, se desconoce el paradero de Tanya, Thiare y Catalina. No hay avances en las investigaciones, pero s铆 intenciones de cerrar los casos.

No son hechos aislados. Detr谩s de esto hay un sistema patriarcal (medios de comunicaci贸n, instituciones, autoridades e incluso nuestros vecinos) que permiten que algunas familias, vecinas nuestras, madres desesperadas, no sepan d贸nde est谩n sus hijas, qu茅 pas贸 con ellas y no tengan la m谩s m铆nima justicia. Si buscamos culpables, no hablamos s贸lo de quien fue el responsable de que nuestras compa帽eras a煤n no aparezcan, sino de todos quienes tengan la m铆nima responsabilidad en el nulo avance de los casos. Pero vamos por partes y se帽alemos responsabilidades:

La (in)justicia patriarcal abanderada por Christian Gonz谩lez Carriel, fiscal jefe de Copiap贸, a cargo de las investigaciones de 4 j贸venes desaparecidas desde el 2018, exhibe bajo su jefatura un arraigado pensamiento machista y patriarcal, que queda en evidencia en diversas declaraciones d贸nde culpabiliza a las v铆ctimas de lo sucedido; como en Diciembre del 2020 en TVN, cuando emite la siguiente declaraci贸n:聽鈥淓n cualquier lugar del mundo, si usted est谩 sola en un lugar aislado y oscuro, hay m谩s riesgo de que le ocurra algo. Si usted ve las estad铆sticas, las mujeres violadas, asesinadas, secuestradas por extra帽os, va a encontrar muchas, lamentablemente, en lugares oscuros, solitarios y aislados鈥.

驴Es necesario decir que no es el lugar? Cre铆amos que con la intervenci贸n de Las Tesis con su frase 鈥測 la culpa no era m铆a, ni donde estaba, ni c贸mo vest铆a鈥 no tendr铆amos que seguir explic谩ndolo, menos a una persona encargada de resolver cr铆menes tan terribles contra mujeres. No s贸lo queda en evidencia la falta de competencias m铆nimas necesarias para el cargo, sino una falta de protocolo a nivel nacional, que prevenga la constante negligencia en la b煤squeda de nuestras desaparecidas.

En cuanto a los medios de comunicaci贸n, no podemos dejar de pensar en la poca cobertura que se les ha dado a nuestras desaparecidas en comparaci贸n a otros casos similares, sobre todo cuando suceden en la Regi贸n Metropolitana, como ocurri贸, por ejemplo, con el caso de Fernanda Maciel. La prensa suele ser un medio de presi贸n cuando se realiza un seguimiento period铆stico de los casos, pero la cobertura ha sido m铆nima y son las personas de Atacama quienes deben trabajar para visibilizar esta situaci贸n, como lo hacemos ahora escribiendo esta columna.

Pero las (ir)responsabilidades no terminan ah铆. No podemos dejar de mencionar a las instituciones que deber铆an protegernos como el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de G茅nero (SERNAMEG), Carabineros de Chile y Polic铆a de Investigaciones. La primera ha funcionado como funciona a nivel nacional; nada. La reparaci贸n no ha llegado a las familias de las v铆ctimas y existe un nulo apoyo psicosocial ante tan delicada situaci贸n. Por lo que no dudamos en denunciar abandono de deberes por parte de la directora regional. Un claro ejemplo de violencia institucional es lo ocurrido en la Ceremonia Tradicional Andina, que se realiz贸 para despedir los restos de Marina Cabrera (segunda v铆ctima de Hugo Past茅n). El d铆a 28 de abril del presente a帽o, la pareja de Marina recibi贸 el llamado de la fiscal铆a regional de Atacama para informar que no se puede realizar la cremaci贸n del cuerpo ya que no se cuenta con la autorizaci贸n de los padres (que viven en una zona rural de Bolivia). Esto dej贸 desconcertada a la familia. Sabemos que era responsabilidad del fiscal (s铆, otra vez Christian Gonz谩lez) elaborar un documento que facilita la operatividad burocr谩tica. Esto s贸lo deja en evidencia la violencia institucional sistem谩tica, silenciosa e impune hacia las mujeres de Atacama. Fueron las gestiones feministas las que permitieron finalmente que al otro d铆a el cuerpo de Marina pudiera ser cremado.

Si relato es plural es porque a ra铆z de esta (in)justicia patriarcal y tambi茅n ante los femicidios de Atacama, han nacido diversas organizaciones feministas a lo largo de la regi贸n. Quienes como autodefensa y ante la necesidad de manifestarnos frente a esto, hemos estado en una constante coordinaci贸n. Y es aqu铆 donde debemos mencionar el rol de los pacos y ratis, ya que no s贸lo han tenido una insuficiente participaci贸n en la resoluci贸n de los casos, sino que han contribuido a la persecuci贸n pol铆tica que hemos vivido las organizaciones feministas en la regi贸n. Desde hace ya bastante tiempo, hemos resistido ante diferentes situaciones como detenciones arbitrarias, controles de identidad innecesarios, excesivas rondas en nuestras casas, gran despliegue en manifestaciones feministas, abuso de poder, acoso, como tambi茅n otros tipos de amenazas y amedrentamientos, con el 煤nico fin de desarticularnos y mantener la impunidad.

A pesar de todo lo anterior, continuamos denunciando en todos los espacios posibles la falta de justicia y verdad para las familias que hoy lloran el angustiante hecho de no saber d贸nde est谩n sus hijas. Seguimos alzando la voz porque no s贸lo tenemos v铆ctimas, sino que tambi茅n sobrevivientes a estas violencias. Tenemos relatos de mujeres a las que han intentado secuestrar y otras que lograron escapar, no sin antes ser v铆ctimas de violencia sexual. Las mujeres en Atacama resistimos en organizaci贸n porque en las calles se respira miedo e injusticia, pero tambi茅n esperanza porque desde todas las veredas, en todos los espacios y en los diferentes conductos, hay una atacame帽a nombrando a nuestras desaparecidas y denunciando que Atacama no es un territorio para las mujeres.


(*) La Red Feminista Cha帽aral es una organizaci贸n de resistencia feminista comunitaria sin fines de lucro. Su finalidad es crear una base de datos de mujeres de Cha帽aral, comprometidas con el fin de la violencia de g茅nero, as铆 tambi茅n el fin de la educaci贸n sexista. Si quieres m谩s informaci贸n, est谩n presentes en Facebook e Instagram.

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